Los presos y sus tatuajes, por Araminta De Clermont
La fotógrafa británica Araminta De Clermont documentó los tatuajes de los presos que están encarcelados en Ciudad del Cabo (Sudáfrica). Estos hombres tienen tatuajes que se extienden por sus caras y sus cuerpos, cubriendo distintas partes y con distintos símbolos.
No es novedad que los cuerpos han sido utilizados como bocetos de la historia criminal (ya hemos visto muchos ejemplos, como la mafia rusa, las maras y los yakuza). Y los criminales de Ciudad del Cabo no quedan atrás.
Muchos de los presos que retrata esta fotógrafa son personas sin hogar, con tatuajes que se hicieron cuando estuvieron en la cárcel (por cierto, la “tinta” utilizada en las cárceles de Sudáfrica es una mezcla de plástico con polvo de ladrillo, algo nada saludable para quienes se los hacen). La obra de esta fotógrafa intenta ir un poco más allá, mostrando a las personas que hay tras esos tatuajes en su contexto de encierro.
Araminta ha centrado su vida en esto después de la exposición, intentando rehabilitar a los presos en la sociedad, o al menos mostrando que hay personas detrás de todos los estereotipos. A continuación te contamos un poco de la historia de estas personas.
Martin es el de la foto de arriba. Fue recientemente nombrado capitán del equipo de fútbol sudafricano para el equipo de personas sin hogar que irá al Mundial de Fútbol que se está celebrando en Melbourne. Él se crió en la calle y fue detenido cuando era menor. Pasó años en la cárcel escribiéndole a su madre. Ella nunca respondió. En su última carta le dijo: “No llores por mí mamá. Estás tatuada en el rostro de Martin”.
Estos mellizos (Kojak y Bless) tienen 43 años y estuvieron 19 encerrados en prisión desde que apuñalaron a un tipo que se metió con la novia de uno de ellos (Kojak). La tela de araña en sus cuellos muestra que van a esperar pacientemente a su presa, y las cuatro estrellas sobre sus hombros son como las hombreras militares: indican su alto rango entre los delincuentes. Ambos han salido ya de la carcel y tienen trabajo.
Este otro se llama Fahiek, y fue liberado en el 2007 después de 27 años de prisión. Él era un asesino a sueldo de una pandilla. Tiene tatuados en sus párpados “Hijo op” (”salida del sol”, una frase de su pandilla). Por esta razón odia a parpadear.
Después de dos años de vivir en la calle con Sheeba, Fahiek había vuelto a una de las bandas y fue contratado para un asesinato por encargo. Cuando regresaba de los asesinatos, fue enviado a una dirección diferente para recoger su dinero. Cuando llegó a la dirección, le dispararon varias veces y murió.
Charles tiene un enorme pene tatuado en su abdomen, un símbolo de su pandilla que indica que es usado en prisión como “esposa” (es decir, lo violan a cambio de protección, aunque él lo niega).
Charles ha estado dentro de la prisión la mayor parte de su vida, y ahora friega su cara todos los días en un intento de deshacerse de sus tatuajes faciales. Sus tatuajes de “Mum” y “Dad” (mamá y papá) representan al hombre que se gana el pan día a día.
Omar, también conocido como “Chappies” (un apodo que en la prisión designa a quien está cubierto de tatuajes). El escorpióm que tiene en su brazo designa a su pandilla (”Los escorpiones”) y la mano en su cuello representa al saludo de su banda.
Sobre su pecho se puede ver un tatuaje que dice “Hunter” (cazador), que se había puesto para advertir a alguien que había hecho mal en la cárcel que finalmente sería su venganza. Desde entonces le pidieron disculpas.
Lazarus vive con su esposa Teresa, quien lo esperó por más de 22 años mientras él estaba en la cárcel. Estuvo en prisión por presuntamente matar a tres hombres que habían asesinado a un miembro de su pandilla. Lazarus fue condenado a muerte, pero él juró que sus manos no están manchadas. Sí mató a alguien en prisión, cuando dos reclusos intentaban violarlo en la ducha.
Debido a que se le dio la pena de muerte, el tatuaje de su cara no parecía una cuestión que lo afectara: creía que no volvería al mundo exterior de todos modos. Pero finalmente fue indultado por Nelson Mandela.
Como ven, hay muchas historias de vida tras los tatuajes de la prisión. La próxima vez que vea una persona con tatuajes carcelarios voy a intentar mirarlo sin prejuicios, como es realmente la persona y no por sus tatuajes.
Tags: delincuentes, fotos de tatuajes, Personas Tatuadas, prision
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