Un tatuaje que dolió mucho
Para trabajar con público se necesita mucha paciencia, y para los tatuadores creo que esta es una de las cualidades principales (además de ser un gran artista) que deben tener, porque los clientes serán mucho más efusivos y exigentes que en cualquier otro servicio que se pueda dar.
¿Por qué creo esto? Precisamente porque como cliente esperas que el tatuador te dé toda su concentración, que entienda qué es lo que quieres plasmar en tu cuerpo y que te trate con cariño, ya que será un proceso que posiblemente dolerá.
Pero hay veces que los clientes exageran. Y este es el caso que verás luego del salto, de una mujer gritando como si la estuviesen torturando y por experiencia sé que los tatuajes no duelen como para quejarse de esta manera, sin importar cuánto sea tu umbral del dolor.
De sólo ver este minuto de la mujer comportándose como una loca, admiro a este artista que se mantuvo relajado durante la sesión, o al menos eso parece. Nada más mira el vídeo, yo estaría desesperada.
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3 ComentariosComentar
Que pena, el vídeo no está disponible...
(http://www.youtube.com/watch?v=PI-CZXqpoQs)
ese es el video
¿Pensaba que iba a ser una caricia o qué? Un tatuaje duele, si, y depende de la zona más, yo llevo los pies y se me saltó alguna lágrima, pero creo que no es para tanto ¿no?